Así lo
destacó hoy en rueda de
prensa el conselleiro de
Medio Ambiente, Manuel
Vázquez, quien explicó que
el documento, que será
aprobado mediante decreto en
el Consello de la Xunta,
establece tres zonas de
gestión, según determinados
criterios de densidad e
interacción con la ganadería
y daños a la mismas.
Por ello,
solamente la Administración
permitirá batidas en las
zonas 1 y 2 "en la
medida que se constaten
daños importantes en el
ganado", mientras que el
área tres sólo será
controlada por técnicos de
la consellería.
Actualmente la población de
lobos en Galicia, con unas
68 manadas, integradas por
entre 420 y 650 ejemplares
representa una cantidad
"soportable para convivir".
En este sentido, el director
xeral de Conservación da
Natureza, Xosé Benito Reza,
añadió que se trata de una
"población buena,
estabilizada, y de acuerdo
con el hábitat". De este
modo, apostó, tras constatar
los técnicos que está
"adaptada y estabilizada",
por mantenerla y
conservarla.
En esta
línea, Medio Ambiente creará
el Foro Galego do Lobo para
evaluar y hacer un
seguimiento del Plan de
Gestión, que cuenta con un
plazo de vigencia de diez
años e incluye medidas
específicas para desarrollar
a corto, medio y largo
plazo.
SEIS
OBJETIVOS.
Vázquez
apuntó en su intervención
los seis
objetivos fundamentales
de este plan, que pasan por
establecer una serie de
medidas que
permitan mantener una
población viable de lobos,
dentro de un marco de
coexistencia con el mundo
rural, y compatible con las
actividades agropecuarias.
Asimismo,
apuesta por mantener una
población "estable y
continua" de lobos, similar
a la existente en la
actualidad, con entre 420 y
650 ejemplares;
minimizar la
conflictividad generada por
los daños ocasionados por
los lobos sobre la cabaña
ganadera mediante incentivos
económicos y asesoramiento
técnico adecuado para la
aplicación de métodos de
prevención de daños.
También
se centra en establecer
propuestas y fomentar
actuaciones en las que se
reconozca al lobo como
recurso económico que puede
mejorar las condiciones
socioeconómicas de las
poblaciones locales, como
actividades turísticas y de
recuperación de patrimonio
cultural;
desarrollar programas de
actuación cuya finalidad sea
aumentar el conocimiento de
la tolerancia de la sociedad
hacia el lobo; y fijar un
sistema de participación
social en el que todos los
sectores relacionados
directamente con la gestión
del lobo asuman su
corresponsabilidad en la
gestión y conservación de la
especie.
CENTRO DE
INTERPRETACIÓN.
El
titular de Medio Ambiente
comentó que, además, este
plan que nace con el
consenso de ganaderos;
colectivos ecologistas;
cazadores; sindicatos
agrarios y expertos,
pretende mejorar también la
coordinación entre
administraciones, como la
Consellería de Medio Rural o
los ayuntamientos, con el
objetivo de solucionar
problemas como los
provocados por perros
asilvestrados.
Al
respecto, Vázquez incidió en
que se registran "más
muertes" de ganado por
perros que por lobos". No
obstante, puntualizó que
estos animales silvestres
son competencia municipal
por lo que en la actualidad,
al no tener competencias la
consellería, "no se pueden
controlar, ni resarcir
daños".
Además de
las medidas recogidas, la
Consellería de Medio
Ambiente, siguiendo otro de
los pilares del plan
centrado en concienciar a la
sociedad de la importancia
de la conservación y del rol
que juega en el ecosistema,
propondrá la creación de un
Centro de Interpretación del
Lobo y la difusión de
publicaciones y exposiciones
itinerantes sobre esta
especie. También promoverá
acciones dirigidas a
preservar el patrimonio
etnográfico y cultural
existente entorno al lobo.